Descubrí a Alberto García Alix hace ya mucho años, cuando comenzaba a jugar con mi primera cámara “seria”, una Yashica FX-3 Súper que “perdí” años después en un viaje por la India, y que volví a comprar a mi vuelta. Me impresionaban sus retratos tan directos y su lucidez mágica para jugar con el realismo de una época durante la que yo empezaba mis andanzas estudiantiles en el Instituto San Isidro de Madrid, cerca de La Plaza Mayor, convertida en lugar de fiesta por aquellos años 80.

 

Alberto García Alix no es sólo un genial fotógrafo; sino un más que buen escritor y en este libro puedes descubrir esa faceta que tan íntimamente ligada está con su obra. Estoy convencido de que te soprenderá.

“Moriremos mirando” es una selección de textos de Alberto García Alix que van de 1987 al 2008, comenzando con sus colaboraciones en la revista Sur Express y terminando con el guión de su impresionante vídeo “De donde no se vuelve” que se presentó en la exposición antológica del Museo de Arte Reina Sofía de Madrid.

La Editorial La Fábrica nos obsequia con este buen volumen que te recomiendo, pues no es sólo un ejemplar con el que aprenderás fotografía, sino una buena forma de observar como el fotógrafo es también un excelente contador de historias.

Me impresiona la historia de la fotografía que nunca pudo hacer (una a su abuela en determinadas circunstancias que no te revelaré para que la descubras tú) y en el que aparece el verdadero sentido del fotógrafo que mira de determinada forma aunque no tenga la cámara de fotos en las manos.

Sólo te dejo el principio: “Quién me lo iba a decir a mí, un cobarde, que a fuerza de golpes y años aprendí que todo aquello que por mi expreso deseo se pusiese enfrente de mi cámara sólo sería retratado por la voluntad de entenderme a mí mismo. Al mismo cobarde que una lejana mañana fue a ver a su abuela y cometió la indignidad de no hacer lo que su sagrado código como fotógrafo le exigía…”

Merece la pena también el libro por el material inédito que contiene y es que la unión entre la fotografía y la palabra tiene un claro exponente en toda su obra. Alberto García Alix lo reconoce cuando dice que “la fotografía es fundamentalmente una forma de hacer poesía” y que lo importante “no es el resultado lo que cuenta, sino el trance, el momento que vives cuando estás con la cámara”.

Alberto García Alix, como fotógrafo, escritor y editor, forma parte desde hace mucho tiempo de la historia de la fotografía, no sólo de este país, sino diría que mundial y es de los maestros como él de los que es sano y bueno aprender.

Lo leo y lo miro, sus textos y sus fotos. Para mí, como en aquella película de Aristaráin “Un lugar en el mundo”, García Alix es “un frontera”, un hombre que “borracho o vencido jamás pierde su dignidad”, como decía Hans, el personaje interpretado por Pepe Sacristán sobre Mario (Federico Luppi) a Ana (impresionante Cecilia Roth).

Es la mirada de Alix “Las calles de la ciudad donde vivo y sus personajes más desquiciados, lo que yo llamo sus monstruos –y yo también soy uno de ellos-, han sido los elementos vitales y sustanciales de mi obra. Con esto ya he dicho todo, y a buen entendedor pocas palabras bastan, dice el refrán”

Vale.